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PREDI SON JAUMELL: Un Hotel rural con siglos de historia
La magia de pasar las vacaciones en un lugar con gran valor histórico, paisajístico y patrimonial

Alojarse en Predi Son Jaumell Hotel Rural es disfrutar la magia de residir en uno de los hoteles rurales con más historia de Mallorca. Las primeras informaciones sobre la finca de Son Jaumell datan del siglo XVII. De hecho, hay historiadores que mantienen que el nombre Son Jaumell proviene de Jaume II, el nombre, en catalán, del rey Jaime II de Aragón (1267-1327). Las paredes de este establecimiento hotelero suman cuatrocientos años de historia y forman una propiedad que siempre ha sido un referente en la zona de Capdepera y en Mallorca.


Son Jaumell está ubicado en una zona de un altísimo valor histórico, paisajístico y patrimonial. El hotel fue, en sus inicios, una antigua alquería islámica y ya en 1884, el famoso archiduque Luis Salvador hablaba en sus escritos de la gran casa ubicada cerca de unas canteras de marés. Ese mismo marés mallorquín que a día de hoy sigue siendo un elemento clave en las edificaciones de Son Jaumell y que protagoniza muchas de las estancias y construcciones.


Las antiguas casas de la finca han sido exquisitamente reformadas, a lo largo de los años, respetando siempre al máximo los detalles propios de la arquitectura de las casas mallorquinas, popularmente llamadas possessions y ubicadas en grandes fincas de la isla.

Tradición y vanguardia se funden con un gusto exquisito en uno de los hoteles que mejor ha sabido conservar la esencia arquitectónica de Mallorca. Obras de arte vanguardistas, como las de Gustavo o Joan Bennàssar, combinan a la perfección con el estilo de líneas simples, sobrio y confortable de la arquitectura y diseño más característicos de la isla.


Actualmente, en el hotel todavía se intuyen lo que antaño fueron los dos grandes bloques en que se dividían antiguamente las edificaciones de la finca. Así, lo que queda a la izquierda es lo que era la antigua casa de los amos, quienes se encargaban del cuidado de la finca; y a la derecha, lo que era la casa de los señores, es decir los dueños de la propiedad. Espacios reconvertidos hoy, gracias a magníficas reformas, en amplias zonas comunes, confortables, ventiladas y con mucha luz; y en habitaciones de grandes dimensiones, cómodas y muy espaciosas, la mayoría con grandes terrazas abiertas al exterior y desde las que disfrutar de la exuberante naturaleza que envuelve la finca.


En Predi Son Jaumell Hotel Rural todavía hoy perviven elementos con un alto valor patrimonial e infinidad de pequeños detalles que nos recuerdan al esplendoroso pasado de la finca. Elementos y detalles como un arco redondo de piedra de marés; un reloj de sol que data de 1767; los muros de una antigua torre que antiguamente se levantaba entre la casa de los amos y de los señores; la era donde se batían los cereales; el celler donde se almacenaba el vino; los espacios en donde se cobijaban los animales, las pocilgas, la vaquería, los terrenos donde pastaba el ganado… Y que ponen de manifiesto la importancia que la ganadería siempre tuvo en la finca. También perduran, en pleno bosque de garrigas, la casa de los posaderos, y la antigua capilla; así como otra entrañable casita ubicada justo en medio del bosque de encinas.


Naturaleza, historia, patrimonio y modernidad combinan a la perfección en Predi Son Jaumell Hotel Rural. Todas las reformas que se han llevado a cabo en las construcciones de la finca se han hecho sin olvidar la esencia y los orígenes de la tierra donde se ubica el hotel. Así, actualmente en Predi Son Jaumell Hotel Rural se funden una arquitectura y decoración exquisita, muy inspirada en la naturaleza de la isla, que no por sencilla y sobria pierde ni un ápice de su encanto ni confortabilidad. Cestas, lámparas y objetos de llata; tejidos de algodón orgánico, piedra mallorquina, marés de la zona, elementos de barro, hierro en el mobiliario… Un diseño, arquitectura y decoración que no solo no olvidan sino rememoran y potencian la sencillez de los pequeños lujos mallorquines que hacen la vida apacible, confortable y grande.


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